Ciudad de México.- La superficie de cultivo ilícito de amapola incrementó 21 por ciento en México entre los periodos de julio de 2015 y junio de 2016; y julio de 2016 y junio de 2017, al pasar de 25 mil 200 hectáreas a 30 mil 600 hectáreas, según datos del reporte “México, Monitoreo de Cultivos de Amapola 2015-2016 y 2016-2017”, presentado por la Oficina de las Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito en México (UNODC) y autoridades federales.

En conferencia de prensa, Antonino De Leo, representante en México de la UNODC, informó que el cultivo ilegal de amapola se concentra principalmente en el denominado triángulo dorado ubicado entre los estados de Sinaloa, Chihuahua y Durango; además en el norte de Nayarit; y en los estados de Guerrero y Oaxaca.

Frente a este escenario, hizo un llamado a las autoridades electas y de los tres niveles de gobierno para que de manera coordinada impulsen políticas integrales enfocadas a erradicar el cultivo de la amapola.

“Para instar a más autoridades nacionales, en coordinación con las autoridades estatales y locales a adoptar nuevos enfoques y estrategias más integrales de control de cultivos de amapola. Quisiera invitar sobre todo a las autoridades electas a acompañar los esfuerzos de erradicación con la elaboración y la ejecución de programas de desarrollo alternativos, amplios y sostenibles en las áreas de cultivos ilícitos, mediante el reconocimiento también de las necesidades y vulnerabilidades de las comunidades afectadas”, indicó.

En este tenor Antonino De Leo destacó que el desarrollo rural, la inclusión y una mejor infraestructura son clave para impedir que los campesinos cultiven amapola.

Asimismo ofreció al gobierno que encabezará Andrés Manuel López Obrador el conocimiento técnico y experiencia que tiene la UNODC en la materia.

“Quisiera recordar que el desarrollo alternativo no se centra en las drogas, se centra en las personas y en las comunidades. Los programas de desarrollo alternativo ayudan a los agricultores a escapar de la trampa de la pobreza de los cultivos ilícitos, con medidas que favorecen el desarrollo rural y mejoran la infraestructura, la inclusión y la protección social. Quisiera poner a disposición de las autoridades del gobierno electo el conocimiento, la experiencia, el asesoramiento y la asistencia técnica de la Oficina de las Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito”, precisó.

El informe “México, Monitoreo de Cultivos de Amapola 2015-2016 y 2016-2017” recomienda al gobierno mexicano una mejor comprensión de los factores socioeconómicos y de seguridad que explican los cultivos de amapola y su expansión, a fin de orientar las políticas que pueden disminuir esta problemática, así como para fomentar el desarrollo sostenible en las comunidades afectadas.

Con información de MVS Noticias

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