Ciudad del Vaticano.- Con el objetivo de hacer llegar su mensaje a los obispos reunidos en el Vaticano para la cumbre sobre abusos de menores, se reunió en Roma un segundo grupo, este conformado por víctimas de sacerdotes pederastas, todos agrupados por Ending Clergy Abuse (ECA, Terminando con el Abuso Clerical).

El grupo cumplió ya con su primer objetivo, que es reunirse este miércoles con los organizadores de la cumbre auspiciada por el papa Francisco. El encuentro estaba programado para realizarse en la mañana en un oficina de la Santa Sede, cuya ubicación no fue dada a conocer a los medios.

Por parte de las víctimas participará Miguel Ángel Hurtado de la organización Infancia Robada, conocido por su participación en la serie documental Examen de Conciencia; así como Juan Carlos Cruz, víctima del padre Fernando Karadima en Chile.

Por parte de la Iglesia participarán Charles Scicluna, enviado por el papa para investigar los casos de abuso en Chile, así como el arzobispo de Chicago, Blase Cupich.

Federico Lombardi, exdirector de la Sala de Prensa del Vaticano y presidente de la Fundación Ratzinger-Benedicto XVI, señaló que “se avanzó el deseo de reunirse antes de la reunión con un grupo limitado de representantes de víctimas de distintos países, de distintos continentes y asociaciones, pienso que será una decena de personas, para que puedan expresar libremente sus opiniones, sus expectativas y sus deseos en vista de este momento tan importante de la Iglesia y poder tomarlo en cuenta, sea en el contexto del encuentro sea en el contexto del seguimiento, lo que seguirá”.

Lombardi decidió no dar mayores detalles del evento, sin embargo los asistentes son libres de hacerlo cuando así lo decidan. Aclaró no obstante que no se espera que las víctimas saluden al papa Francisco.

El ejercicio busca reducir la tensión presente en la capital romana por la cumbre anti-pederastia, que ha sido vista como la oportunidad perfecta por las víctimas para denunciar lo que han vivido.

Pedro Salinas, periodista peruano que ha informado de varios casos, señaló que el objetivo de los miembros de ECA, incluyéndolo, es que la idea de tolerancia cero a los abusos “cobre cuerpo, se haga práctica, que no sea una frase hueca, que no sea pura demagogia, que no sea una frase echada al aire y se quede ahí nada más. Hasta el día de hoy ha sido así, salvo en el caso de Chile, donde el Papa Francisco, luego de haber metido la pata, en Roma descubrió que las víctimas existen”.

Añadió que “quisiera confiar en que van a cambiar algunas cosas, pero para ello deben tomar acciones concretas, quizás una comisión de la verdad que funcione en cada país donde la Iglesia Católica tiene una presencia importante, hegemónica, y que no sea integrada únicamente por miembros del clero sino que participen también personas de la sociedad civil autónoma, independiente y con una mirada crítica de las cosas. Si eso no ocurre , lamentablemente seguiremos al juego de la palabrita tolerancia cero sin que ello se concrete en nada específico”.

“El principal problema en la Iglesia no son los abusos, que son graves, sino la impunidad. Es creerse que el clero está por encima de la ley, que si una persona civil comete un delito va a prisión, si un sacerdote abusa de un menor con cuatro aves marías y tres padres nuestros el problema se soluciona. Hay que dejar bien en claro, los abusos a menores son delito y deben ser juzgados por los jueces, no por los obispos”, explicó por su parte Hurtado.

Con información de Vatican Insider y López Dóriga Digital

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