MORENA: Gobierno de Quirino, “frívolo” y corrupto

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Justo a tiempo. En pleno “destape” del precandidato de la alianza PRI-PAN-PRD, el precandidato de Morena al gobierno de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, colocó una barrera entre él, representante del proyecto de la Cuarta Transformación, y el gobernador Quirino Ordaz Coppel y de paso “limitó” su relación con el ex gobernador Jesús Aguilar Padilla.

El deslinde ocurrió el miércoles cuando en el CEN del PRI, Quirino Ordaz y Alejandro Moreno Cárdenas, pactaron y determinaron quien representará en Sinaloa a la “alianza opositora” al proyecto de Andrés Manuel López Obrador. Precisamente ese día, Rocha Moya descartó cualquier vínculo político-electoral con el mandatario estatal que opera como “cabeza” de la alianza-avanzada del PRI-PAN-PRD.

De Palacio Nacional y de la dirigencia del CEN de Morena llegó la alerta: Quirino “es de doble cara”. Sobre él existe un voluminoso expediente de corrupción que hay que develar, hacerlo público, y si es necesario llevarlo a los tribunales. El proyecto de la 4T no comulga con el rapiñaje oficial, el uso indebido de recursos públicos y el enriquecimiento ilícito o inexplicable de los funcionarios de gobierno.

Así, Rocha Moya emitió una declaración –de una serie que irá soltando– colocando a Quirino Ordaz Coppel como el responsable de un gobierno “frívolo”, inclinado al dispendio y al uso indebido de los dineros del pueblo. En pocas palabras: de un gobierno corrupto. Para Morena el deslinde era necesario. Urgente:

1.-Existen evidencias de que Quirino juega en dos bandas. En el PRI –o alianza PRI-PAN-PRD -, con sus estrategas del tricolor apostados en el Tercer Piso y en las oficinas del CDE de ese partido y con una franja de traidores que se anidan en una de las solapas de la Cuarta Transformación.

En las catacumbas del Palacio de Gobierno – ahí donde se cocina la tenebra política- la versión es en el sentido de que algunos diputados están en la nómina secreta del gobernador, los cuales le ayudaron a desestabilizar el proyecto legislativo de Morena.   

2.- Aprovechando el desconcierto y la coyuntura de la nominación de Rocha Moya, quirinistas y aguilaristas usaron a varios morenistas inconformes para que rechazaran la alianza por una candidatura común Morena-PAS; el Notario Público, Octavio Aguilar Padilla –hermano del ex gobernador Jesús Aguilar Padilla-, blasonó con ser el operador electoral de Morena en los «municipios Alpha» –Guasave, Culiacán y Mazatlán – y pregonó que busca candidatos con “perfil de ganadores”.   

La “botarga” morenista  

Quirino Ordaz Coppel se mueve en el corredor Sinaloa-Ciudad de México con botarga de “hombre de la Cuarta Transformación”, de amigo del presidente Andrés Manuel López Obrador.

Pero manda señales encontradas: por un lado, ofrece la lectura de “fidelidad ciega” a López Obrador, permaneciendo en silencio ante los recortes del presupuesto estatal y la desaparición de programas de los sectores agrícola, ganadero, pesquero, etc.-, y por otro mantiene en su gabinete a dos acérrimos enemigos del presidente: a Juan Alfonso Mejía, ahijado de Claudio X. González de Si por México, y a Francisco Frías Castro, en el ICATSIN, quien en funciones de diputado federal promovió el desafuero de Obrador como jefe de gobierno del Distrito Federal (hoy Ciudad de México).     

Para congraciarse con Obrador lo ha llenado de halago, usando frases como aquella de que “con usted nos va a ir a toda madre” o la otra cuando lo apoyo en pleno diferendo con los gobernadores de oposición –PRI y PAN-, al señalar que “son tiempos que tenemos que fortalecer la unidad, estar de la mano, todos en torno a usted, presidente. Estando usted como está, fuerte, a todos nos va muy bien”.  

A contracorriente, habilitó el Tercer Piso del gobierno del estado como “oficina operativa” del PRI para los efectos de los “destapes” del candidato del PRI al gobierno de Sinaloa y de los abanderados a alcaldes y diputados locales.

Rocha y el deslinde. 

Precisamente el miércoles cuando se decidió quien sería el candidato del PRI al gobierno estatal, ocurrieron dos sucesos importantes: la reseña virtual de la glosa del Cuatro Informe de Gobierno en voz de Javier Lizárraga, secretario de Economía de Quirino Ordaz ante diputados del Congreso Local y las primeras revelaciones de Rubén Rocha en torno a actos de corrupción del gobernador.

Por redes sociales, la coordinadora del Grupo Parlamentario de Morena, Graciela Domínguez, criticó que “cuando la inversión de cientos de millones de pesos no se traduce en mejorar las condiciones de vida de los sinaloenses, de poco sirve porque solo benefician una élite y no al pueblo. Este gobierno estatal le sigue debiendo a Sinaloa y lo podemos constatar en cada comparecencia”. 

Ahí, en la glosa virtual la presidenta de la Comisión de Hacienda y Administración, Victoria Sánchez Peña, le señaló a Javier Lizárraga que no se puede hablar de un gobierno eficiente cuando se prioriza un interés personal, imagen, negocios y publicidad.

“La Ley de Austeridad parece que es letra muerta para la administración estatal por el uso de aeronaves y gastos de comunicación social. Al tercer trimestre del 2020, el capítulo de servicios generales se incrementó en casi un 100 por ciento, con 916 millones de pesos, donde los servicios de reparación y mantenimiento se incrementaron en 360 por ciento; en tanto que los de comunicación social en un 283 por ciento”, precisó. 

Al tesorero estatal los morenistas le cuestionaron el gasto de más de 700 millones de pesos en el estadio de futbol profesional en Mazatlán, no tan solo por el monto de la inversión, sino porque, dijeron, se le “regaló” al dueño de TV Azteca. Los legisladores de Morena también calificaron como “gasto inútil», un despilfarro de recursos públicos el slogan Puro Sinaloa.  

Revelaron que el primer año se tenían autorizado gastar solo 25 millones para propósitos de publicidad, pero terminó gastando 340 millones de pesos más; en 2018 tenía aprobado sólo 22 millones, pero gastó 494 millones de pesos; en 2019 con solo 22 millones de pesos aprobados, terminó gastando 347; y el año pasado en plena pandemia del coronavirus, mientras hospitales como el Pediátrico carecían de medicamentos, gastó más 271 millones de pesos. 

Por otro frente, en Guasave, Rubén Rocha Moya, dijo que “la amistad no representa complicidad política con el actual gobernador Quirino Ordaz ni con el ex mandatario Jesús Aguilar, a quienes ‘ni les impongo ni me imponen nada’” y refrendó su compromiso con el presidente Andrés Manuel López Obrador, a quien llamó su líder, además -dijo- deberse a una base morenista que lo apoya en el proyecto Sinaloa de la Cuarta Transformación.

El precandidato de Morena advirtió – mensaje directo a Quirino Ordaz con pruebas aportadas por socios de la CMIC- que no suscribirá compromisos que lo aten a los malos ni tampoco a los aparentemente buenos que se acercan para aportar recursos a cambio de quedarse con los grandes proyectos de obra del gobierno como ocurre con las administraciones del PRI y del PAN. 

Ahí, al constituir el Comité de Defensa de la 4T, Rubén Rocha Moya criticó que el Gobierno de Sinaloa no destine recursos de su presupuesto para apoyar las actividades del sector primario como el agro, la pesca y la ganadería. “el Gobierno del Estado no apoya con un solo cinco a la comercialización de cosechas ni en la compra de coberturas, porque prefiere gastar en frivolidades”. En concreto, en imagen y propaganda para lucir la “obra” de Quirino Ordaz Coppel.

El deslinde es contundente. Quirino no es de la 4T, «es de doble cara», es la “cabeza” del proyecto antiObrador PRI-PAN-PRD…

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