Estados Unidos.- Ante el dato de que al año se vierten en los océanos ocho millones de toneladas de plástico más otras dos millones procedentes de navíos, decenas de países están comenzando una guerra contra los plásticos.

No cabe duda, la lacra del plástica está de moda… Empezamos a mirarla de frente; somos optimistas sobre el hecho de que podremos resolverlo“, indicó George Leonard, director científico de la ONG, Ocean Conservacy.

Los desechos plásticos han provocado afectaciones a más de 700 especies animales, destacando las tortugas que confunden bolsas con medusas, y recientemente a un cachalote en cuyo interior hallaron casi seis kilos de basura.

La Unión Europea es un claro ejemplo de los esfuerzos, pues busca prohibir para 2021 productos como cotonetes, popotes, cubiertos y empaques de poliestireno.

En el Océano Pacífico, la organización sin fines de lucro The Ocean Cleanup, inició una labor titánica para limpiar la llamada Gran Mancha de Basura que consta de 68 millones de kilos de plástico.

Pero dicho proyecto no es muy bien visto entre la comunidad científica, dado que “si se quiere limpiar los océanos, la  superficie no es probablemente el lugar por donde empezar”.

George Leonard explica que las miles de millones de partículas de microplásticos o de objetos mayores que flotan solo son la punta del iceberg, puesto que la casi totalidad de los residuos terminan en el fondo marino.

¿Cuál es por lo tanto la solución para acabar con esta contaminación nefasta para los ecosistemas? “La degradación“, responde Galgani. Los polímeros acabarán por “volver al estado de monómeros, no tóxicos”, incluso si para algunos de ellos, el proceso puede llevar “siglos”.

Greenpeace señala que para reducir la contaminación de océanos, se debe cambiar la cultura de “usar y tirar”. Al respecto, Petter Malvik de la campaña Mares Limpios, en la que participan 60 países, señala que “hay que dejar de tratar el plástico como algo que se puede simplemente tirar después de su uso y verlo como un material con un verdadero valor”.

Con información de AFP / Amélie Bottollier-Depois y López Dóriga Digital

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