Brasil.- La deforestación en la Amazonía brasileña es impulsada por redes mafiosas que emplean la violencia y la intimidación contra quienes se cruzan en su camino, ante el “fracaso” del Gobierno por proteger los bosques y a sus protectores, denunció este martes Human Rights Watch (HRW).

En un informe publicado en Sao Paulo, HRW denuncia que las redes criminales que operan en el mayor bosque tropical del planeta tienen la capacidad logística de coordinar la tala, el procesamiento y la venta de madera a gran escala.

Para ello emplean “hombres armados” para intimidar y, en algunos casos, “ejecutar a aquellos que defienden la selva”, según constató la organización.

El informe “Mafias do Ipê” examina cómo la deforestación ilegal llevada a cabo por grupos mafiosos y los consecuentes incendios están vinculados a “actos de violencia” contra los ecologistas y también “al fracaso del Estado en investigar y castigar a los responsables por esos delitos”.

La organización considera que la situación ha empeorado con la llegada al poder del presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, “cuyo ataque a los órganos de protección del medio ambiente pone en riesgo los bosques y a las personas que viven allí”, según dijo Daniel Wilkinson, director de derechos humanos y medio ambiente de Human Rights Watch.

HRW recordó que más de 300 personas han sido asesinadas en la última década en conflictos por el uso de la tierra y los recursos naturales en la Amazonía, pero tan solo 14 de los responsables han sido juzgados hasta el momento.

“Esa irresponsabilidad y falta de justicia se debe al fracaso de la policía a la hora de conducir las investigaciones”, declaró Wilkinson en una rueda de prensa en Sao Paulo.

HRW analizó 28 asesinatos, la mayoría a partir de 2015, y registró graves omisiones, como la falta de autopsias en las investigaciones de muertes ocurridas en las ciudades, en puntos no distantes de las comisarías de policía.

El informe de HRW, de 169 páginas, fue divulgado este martes en medio de la crisis internacional desatada a raíz de los incendios en la Amazonía brasileña, los cuales alcanzaron en agosto su mayor nivel desde 2010.

Algunos expertos y organizaciones, como HRW, vinculan el aumento del fuego en la Amazonía al incremento de la deforestación, que en los primeros ocho meses del Gobierno del presidente Jair Bolsonaro prácticamente dobló en comparación con el mismo periodo del año anterior.

Con información de EFE y López Dóriga Digital

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