Culiacán, Sin.- En un ambiente de compañerismo, alegría y optimismo, trabajadores del Hospital General de Culiacán “Dr. Bernardo J. Gastélum” fueron instruidos en liderazgo personal por la Lic. Guadalupe Victoria Barraza Arellano, encargada del área de psicología de protocolo de trasplantes y UNEME Hemodiálisis de esta unidad médica.
Durante la conferencia liderazgo personal “conectando con mi mejor versión”, celebrada en el Auditorio “Dr. Jesús Kumate Rodríguez, la especialista sostuvo que el liderazgo no es exclusivo de personas que nacieron para ser líderes sino que son principios y características personales que pueden adquirirse. “Todos podemos ser líderes”, subrayó. “La habilidad para liderarse a uno mismo con auto respeto a su propia vida es la base para la conciencia y la transformación interior”, dijo.
Destacó que cada persona es un líder porque lidera su propia vida, es decir, el liderazgo se debe asumir desde uno mismo a través de eso que se llama proyecto de vida. “Hay que movernos para movilizar la energía, la vida es una fiesta y debemos vivirla como un festival”, comentó
Barraza Arellano aclaró que todos, como seres humanos, tenemos defectos y virtudes y los líderes no son la excepción y por eso se debe entender el liderazgo, en primera instancia, como la conexión con la propia esencia personal para poder alcanzar la transformación de la mejor versión de uno mismo.
Los asistentes participaron en diversas dinámicas relacionadas con el liderazgo personal dando así el primer paso para convertirse en líderes en las áreas de su competencia en el Hospital General de Culiacán.
La expositora advirtió a los participantes sobre la necesidad de cuestionarse a sí mismos: “¿Soy auténtico en verdad? ¿O estoy siempre pensando en lo que dicen los demás? Hay que tener cuidado con el sesgo cognitivo pues siempre pensamos antes de actuar, el líder es apasionado y ese líder soy yo, desde mis pensamientos. Nunca hay que decir no puedo porque todo se puede. Desde la mañana, al despertar, cada quien puede construir su vida y un buen comienzo es desechando pensamientos negativos”.
Mencionó que los pasos para el liderazgo personal son la toma de conciencia, descubrir las creencias limitantes, abandonar el victimismo y la queja, atreverse a soñar, tener un proyecto de vida, aprender a gestionar emociones y sobre todo, construir cada día la vida que deseas y sentir tu libertad personal.
Puntualizó que la autorresponsabilidad consiste en guardar silencio en lugar de criticar a otros y dar sugerencias en lugar de reclamar. “En lugar de buscar culpables es mejor buscar soluciones porque en vez de hacerse la víctima cada persona debe hacerse un ganador. La base de un crecimiento personal es no justificar los errores sino aprender de los tropiezos y juzgar las propias actitudes en vez de juzgar a las personas”, dijo.
Por tal motivo, expuso que el empoderamiento parte de los aspectos cognitivos, la autoestima y el autoconcepto para transitar por la personalidad hacia los aspectos motivacionales del control personal, la autoeficacia, la toma de decisiones y el poder personal.
Los componentes del liderazgo personal, destacó, son la congruencia, la iniciativa propia, la visión y la valentía. “La plenitud es sentirse bien, energía que vibra en un universo y si nos sentimos bien las personas que nos rodean reciben esa energía positiva”, afirmó.
Finalmente, todos los asistentes bailaron y cantaron, algunas personas plasmaron sus sentimientos en unas cartulinas dibujando, y dieron lectura al Mantra de Gratitud que en un fragmento dice: “Gracias a la vida que me inspira, me renueva y me da la oportunidad de evolucionar diariamente. Gracias al lugar donde estoy aquí y ahora, pues este lugar necesita de mí, y yo de él. Gracias a todas las personas que se cruzan en mi camino. Gracias a mí mismo que he encontrado la gratitud en todas las personas, cosas y hechos. Gracias al Universo entero, que conspira a favor de cada uno de mis pensamientos, por eso escojo con mucho cuidado lo que pienso, hablo o deseo. Gracias al Universo Maravilloso que existe dentro de mí, soy parte de su divinidad, por eso irradio luz, amor y paz a donde quiera que yo esté. Gracias, Te Amo”. Para concluir todos los participantes exclamaron al unísono: “¡Estoy feliz!”.

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