Se perdió una batalla, más no la guerra

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No habíamos tenido oportunidad de escribir al respecto, pero ya cumplimos la semana de los trágicos sucesos, deportivamente hablando, acontecidos en San Luis Potosí, los Dorados de Sinaloa del Diego no lograron completar el libreto traído directamente desde Hollywood, y fueron derrotados merecidamente por el Atlético de San Luis, flamante campeón del Ascenso MX en su edición Apertura 2018.
Un encuentro que tuvo a Dorados al frente del marcador en par de ocasiones, pero que sufrió serias desatenciones defensivas, sobre todo en materia de concentración, le terminaron costando alzar el primer título de Diego Armando Maradona en su faceta de entrenador.
La zaga dorada tuvo un partido para el olvido, contrario a lo sucedido durante toda la liguilla, y prácticamente desde la llegada del entrenador argentino, la solidez defensiva abandonó a la plantilla en el momento menos oportuno, y el contrario vio su área de oportunidad para llevarse el medio boleto a Primera División; casos de jugadores como Javier Báez, o el propio Raúl Sandoval, ahora sí, pasaron “del gozo al pozo”, al pasar de una liguilla de alto nivel competitivo, a 120 minutos de lágrima.
La final tuvo que definirse en tiempos extras, y fue el empuje del Estadio “Alfonso Lastras” el que le terminó por inyectar el talento futbolístico a la plantilla del Atlético de San Luis, ni hablar, no queda nada más que reconocer la estupenda labor de los potosinos en el terreno de juego, sobre todo del entrenador, Alfonso Sosa, superando con autoridad los desafíos que planteó la cúpula de estrategas de Dorados de Sinaloa.
La nota mala se la llevan los aficionados del equipo campeón, portándose de manera primitiva e insultando de manera innecesaria a Diego Armando Maradona, quien dicho sea de paso, tampoco se comportó a la altura de la circunstancias, tratando de golpear a los fanáticos que lo provocaban.
De cierta forma se entiende la reacción de Maradona, es un ser humano al fin; cualquier persona, con la adrenalina de haber perdido una final, e incluso, con la lista de situaciones que le ha tocado vivir al “Pelusa”, reaccionaría de la forma que lo hizo el argentino, no obstante, hay que entender la figura pública que representa el actual entrenador de Dorados, y ese tipo de impulsos no se deben permitir.
Si Diego se queda como entrenador del club (como seguramente pasará), debe entender que es una figura vulnerable a los medios de comunicación y deberá contener dichos impulsos, digo, si es que aún desea mantenerse como entrenador del equipo sinaloense, está representando los valores de una institución deportiva, y deberá comportarse como un entrenador de fútbol.
Ya dejando de lado lo sucedido el fin de semana pasado, tanto dentro como fuera de la cancha, es momento de comentar el futuro del equipo, asumimos que “El Diego” estará por seis meses más en la institución, lo dijo él mismo desde su natal Argentina, quiere su revancha como entrenador, y sabe que solamente se perdió una batalla, más no la guerra.
Maradona por seis meses más significa que el equipo debe reforzarse al gusto del actual estratega del club, y, como dijimos hace un tiempo en este espacio, “El Pelusa” tiene vara alta, muy alta, entre sus connacionales, y más de un futbolista de buen nivel es capaz de dejarlo todo por decir que el “D10S” de los argentinos, lo entrenó.
Nombres ya se barajan, pero los más excéntricos que han sonado son: Carlos “El Apache” Tévez, actual delantero de Boca Juniors; Andrés D’Alessandro, media punta del Internacional de Porto Alegre,y Ezequiel “El Pocho” Lavezzi, extremo derecho que ahorita anda peloteando en el Hebei Fortune de China.
Carlos Tévez tiene un largo y exitoso currículum como futbolista profesional, triunfando en los dos equipos de Manchester, en Corinthians de Brasil, y, por supuesto, en la máquina de fútbol llamada Juventus de Turín; “Carlitos” es un delantero completamente fuera de liga para el nivel de Ascenso, ha ganado Copa Libertadores, UEFA Champions League, incontables campeonatos de Liga, y sí, suena descabellado que venga a la liga de Ascenso, pero bien es capaz de lanzarse a Culiacán por seis meses, máximo un año, a jugar con el Diego.
D’Alessandro tal vez no tiene un recorrido importante en Europa, pero se ha convertido en una figura histórica de River Plate, así como del Inter de Porto Alegre, con quienes ha ganado una Copa Libertadores, un trofeo bastante difícil de conseguir, y, con sus 36 años encima, no suena tan descabellado que entregue sus últimas gotas de talento al “Gran Pez”.
Y, finalmente, tenemos al “Pocho” Ezequiel Lavezzi, bueno, con decirle que, no hace mucho tiempo me tocó verlo jugar y festejar sus goles durante mi estancia en París, cuando en aquel entonces era una de las figuras más importantes del PSG; y que exista la posibilidad, mínima tal vez, pero presente, de jugar con Dorados de Sinaloa, bueno, realmente es increíble, bastante diría yo.
Vemos las credenciales de estos jugadores y creo que todos estamos de acuerdo al comentar que, en otra realidad, estos futbolistas jamás pondrían un pie en Culiacán, pero vamos, Dorados de Sinaloa nos ha enseñado que no hay imposibles, y, si ya llegó Diego Maradona a dirigir los destinos del club, cualquier cosa es factible que suceda.
Otros nombres un poco más “acordes” a la situación y liga donde juega el pez son: Christian “Hobbit” Bermúdez, Brian Fernández de Necaxa, y Damián “Kitu” Díaz de Barcelona de Guayaquil, los dos primeros jugadores de buen nivel probado en Primera División, y el caso del “Kitu”, un jugador histórico del fútbol ecuatoriano.
Habrá muchísimo humo durante estos días en los alrededores de Dorados, pero si de algo estamos seguros, es que los peces siempre encuentran la manera de sorprendernos.
Pendientes.
Con esto nos despedimos por hoy, les deseamos una excelente semana y mes de diciembre, nos leemos pronto.
Hasta la próxima.

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